En síntesis: se vive en Democracia si el Pueblo disfruta de una República. Si está presente un Banco de los Empleos Públicos u Instituto análogo (en el cual cualquiera pueda inscribirse y reservarse para aportar su contribución) que permita la renovación periódica y regular del personal que gestiona la Cosa Pública. Si este Instituto no está vigente, tanto la "democracia" como la "república", aunque declaradas, aunque proclamadas, aunque vanagloriadas, son ficticias. Se trata de formas mantenidas confusas, intermedias, espurias, por quienes, gozando de privilegios heredados del pasado indebidamente perdurados, no quieren renunciar a ellos y se sirven de cualquier ente e instrumento en su poder (en primer lugar los educativos e informativos) para mantener al Pueblo inconsciente y rudo, por tanto súbdito.

Profundicemos, procedamos.




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